¿Hasta qué punto influye la opinión de uno sobre un país y sus gentes a la
hora de luego consumir su cine? Me explico, creo que los españoles no tenemos
muy buena fama fuera de nuestro país, a veces creo que no la tenemos ni dentro,
pero si no tenemos buena fama ¿se consume nuestro cine? y si es así ¿por qué?.
Lo diré de otra manera, los alemanes ahora mismo no creo que estén en lo más
alto en las encuestas de popularidad, por lo menos dentro de Europa, y siendo
así me resulta difícil consumir el cine que producen sin caer en lo que sus
dirigente, que no sus gentes, están haciendo con el continente. Porque no todos
los españoles somos vagos, ni todos los alemanes gente ruin, hoy vengo con una
producción alemana.

Desde luego, ver esta película me ha hecho pensar que puede ser que en
Alemania se encuentren en una situación parecida a la que tenemos en España,
puede que ellos tampoco estén de acuerdo con lo que los lideres hacen, o por lo
menos una parte de la población no lo esté, así que creo que voy a ser más
feliz no generalizando a partir de ahora.
"Oh Boy" es la decadente historia de un joven, Niko, que como
otros tantos, se encuentra totalmente perdido en la vida, cobra una paga que le
pasa su padre para la universidad, a pesar de hacer dos años que la dejó, tiene
un conflicto con su novia Elli, no tiene trabajo, y su entorno tampoco es el
más propicio para mejorar en ninguno de los aspectos. Una visión realista de lo
que podría calificarse como el peor día de un joven, o el mejor, según se mire.
Teóricamente, la película está calificada como comedia/drama, yo la comedia
no la he visto por ningún lado, pero la verdad es que yo no soy de risa fácil.
Aún así, la decadencia que a mi me ha transmitido, y supongo que la empatía que
he sentido con el personaje principal, me hace creer que es una película que
puede gustarle a más de uno. Por otro lado también creo que es una de esas
películas que para verla, y disfrutarla, hay que estar en un estado de ánimo
concreto.
Por un lado en la cinta se juntan que es la ópera prima de su director, Jan
Ole Gerster, y por otro lado la larga trayectoria del actor principal, a pesar
de su juventud, Tom Schilling, quien lleva ya quince años actuando.
La película es en blanco y negro, supongo que para darle una mayor
decadencia a la historia. Además, "Oh boy", ganó seis premios del
cine Alemán, y el premio a Mejor película, en el festival de Sofia de 2013.
Lo mejor: no es muy larga, ni se recrea demasiado.
Lo peor: en ocasiones resulta lenta, pero estoy prácticamente seguro de que
está hecho a propósito.